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No dejes de recorrer el Mirador Angostura y el Paseo Orinoco

Una vez que llegas a Ciudad Bolívar, a través del Puente Angostura, y te hospedas en la ciudad, la siguiente parada obligada es el Mirador Angostura.

Ubicado en el Paseo Orinoco, desde el Mirador Angostura se pueden apreciar los hermosos atardeceres guayaneses, acompañados del eterno rumor del río Orinoco y del brillo de sus aguas.

Desde el Mirador Angostura también se divisa la vecina ciudad de Soledad, en la otra ribera del río, en el Estado Anzoátegui. Y muy cerca del Mirador se encuentra el no menos emblemático “Puerto de las lanchitas”, desde el cual parten lanchas pequeñas, con capacidad para 15 o 20 personas, que llevan y traen pasajeros que van y vienen de Ciudad Bolívar a Soledad, y viceversa. Cruzar el río en estas lanchitas no lleva más de 15 minutos, y es un viaje muy tranquilo, pero es una experiencia emocionante, pasar cerca de la Piedra del Medio y sentir la majestuosa fuerza del agua del Orinoco.

Volviendo al Mirador, en él se encuentra un pequeño bar/restaurante que no es el verdadero protagonista del Mirador, ya que no ofrece mayores cosas que agua, refresco y cerveza. Si quieres comer comida “bolivarense” de verdad debes ir a La Carioca. Pero de La Carioca hablaré en otro post.

En el Mirador Angostura también tendrás la oportunidad de conseguir algunos vendedores que ofrecen artesanías propias de la región, como azabaches, peonías, piedras de cuarzo y otros minerales, entre otros artículos autóctonos.

Cuando viví en Ciudad Bolívar recorría el Paseo Orinoco todos los días, hasta llegué a vivir en el Casco Histórico, y ya perdí la cuenta de las veces que pasé por el Mirador Angostura, pero nunca dejaba de voltear la mirada hacia el río y hacia el Puente Angostura. Aunque no nací en esa ciudad sus bellezas y misterios selváticos y coloniales nunca dejan de causarme admiración.

En mi humilde opinión, puedo decir que los bolivarenses no saben las joyas que tienen, puesto que muchas veces vi personas propias de esa localidad descuidar y hasta deteriorar intencionalmente su ciudad. Muchos desconocen el inmenso poder turístico que tienen en sus manos y del cual podrían beneficiarse.

Te recomiendo recorrer el Paseo Orinoco de punta a punta bien temprano en la mañana, o apenas cae la tarde, a menos que estés dispuesto a broncearte por el inclemente y sofocante sol del lugar que impera durante todo el día. Por razones obvias no te recomendaré que hagas el recorrido de noche.

En el Paseo Orinoco existen algunos otros lugares turísticos que mencionaré en futuros posts y que también te recomiendo visitar.

Aquí también se celebra la “Feria de la Sapoara”, cada mes de agosto. Durante este mes el río Orinoco está en su máximo nivel de torrente (debido a las intensas lluvias en sus cabeceras) y crece hasta llegar muy cerca de las barandas que delimitan los bordes del Paseo Orinoco. Durante esta feria todo el Paseo Orinoco está lleno de artesanos de distintas partes del estado y del país que se reúnen para ofrecer a los turistas lo mejor de sus trabajos artísticos. Esculturas, orfebrería, ebanistería, talabartería y un sinfín de mercaderías se pueden conseguir en esta fecha. Pero lo más bonito de la Feria de la Sapoara es ver a los pescadores sacar la emblemática Sapoara en sus redes, desde la orilla o en sus lanchas, para ser vendida a la gran cantidad de gente que se reúne para ver esta autóctona faena.

¡No dejes de comerte un pescado frito del Orinoco! Cuenta la leyenda que si te comes la cabeza de una Sapoara nunca más te irás de Ciudad Bolívar, y probablemente te cases con alguien de esa ciudad. Pero no le creas mucho a esa historia, porque yo más de una vez me la comí y ni me quedé viviendo allí ni me casé con una guayanesa. Lo que sí quedé fue unido para siempre a la hermosa Ciudad Bolívar, pero por su belleza, su tranquilidad y los recuerdos de mi infancia.

En un próximo post te estaré hablando de más bellezas de esta ciudad.

Aquí te dejo una galería de varias fotos del Mirador Angostura y el Paseo Orinoco para que hagas un breve paseo virtual:

Acerca del bloguero

Roosevelt Gordones

Roosevelt Gordones

Bloguero, Social Media Manager, Diseñador Web, Consultor en Marketing Digital y Emprendedor. Fanático de la tecnología, adicto a la información, maniático con la ortografía y WordPress Lover.Mis escritos siempre llevan mi opinión personal, mezclado con humor negro, sátira, sarcasmo... ¡y siempre libre de eufemismos!