Opinión Reflexión

Más cliché: todo pasa por algo

Bloguero Rafael Medina
Si Newton no se hubiese quedado dormido por su casi extrema flojera y prepotencia al esperar que la manzana viniese a él en vez de recogerla, la historia de cómo se descubrió la gravedad sería otra. La comunidad científica debería ponerse a estudiar algún día ese fenómeno que algunos osados llaman casualidad, otros le dicen suerte y en Venezuela curiosamente “buena leche”. Y es que explicar el por qué de ciertas circunstancias o acontecimientos a veces resulta tan difícil como quitarse el pantalón primero que los zapatos.

Se que esto no suena serio, pero lo es. Newton fácilmente pudiese haber comprado manzanas por Amazon o eBay, pero estos no existían (gracias al cielo), ¿saben por qué? Pues porque todo pasa por algo. Aunque corro el riesgo de sonar cliché, pues no estoy descubriendo América, que por cierto, no fue descubierta por Colón, pero la historia lo prefirió así porque él nos puso un nombre más bonito que el que quizá nos hubiesen puesto los Vikingos. Imagínense el continente Orthwtherly, Estados Unidos de América (USA) sería Federaciones Unidas, y se abreviaría UFO (United Federations of Orthwtherly) lo que se prestaría a confusiones ya que UFO tiene que ver con extraterrestres y existirían miles de chistes referentes a eso. Así que gracias a Colón, la gente que vive en Estados Unidos es Americana y no extraterrestre y podemos hablar de la súpersecreta y nada conocida “Área 51” sitio turístico favorito de cualquier “cosa rara” (sic) que nos viene a visitar. Definitivamente, eso que pasó fue por algo.

Pasamos gran parte de nuestro tiempo preguntándonos qué pudo haber pasado si hubiese hecho tal o cual cosa, si hubiésemos escogido mejor, si hubiéramos optado por decidir, decir o hacer otra cosa, en fin, nos pasamos parte del tiempo preocupándonos por algo que simplemente jamás iba a suceder, pues como quise dar a entender en los párrafos anteriores, todo lo que ocurre es porque así debía ser y es nuestra responsabilidad saber sacar el máximo provecho de eso, ya que cada circunstancia vivida por nosotros es puesta allí para que aprendamos algo nuevo, nos conozcamos más a nosotros mismos o simplemente reflexionemos.

En nuestras manos está el poder de decidir si aprovechamos esas oportunidades o nos quejamos, miren a Hitler, que quería ser  pintor, la Universidad no lo aceptó y ya se saben el resto de la historia. Cambiemos el papel de víctimas por el de protagonistas de la historia. Nos leemos la próxima semana. Éxitos y bendiciones.

PD: Agradecido con los comentarios y aceptación en esta gran comunidad durante este primer mes. Verán que el estilo a cambiado con respecto a las cápsulas anteriores en este texto pues ya nos conocemos mejor y dicen por allí que es bueno variar; “todo pasa por algo” ¿no? la semana que viene les traigo novedades. ¡Bendiciones!

Acerca del bloguero

Rafael Medina

Redactor creativo. Lo suficientemente curioso como para asustarte. CEO de @ElEacista.