Opinión Reflexión

¿Tomar decisiones o hacer decisiones?

Bloguero Rafael Medina

Una de las cosas que más se me complica es el hecho de tener que escoger una temática específica para escribir cuando la realidad es que me gusta abarcar un poco de cada tema.

Cuando me propuse a realizar una columna que tuviera una frecuencia mínima de publicación mensual, la temática a desarrollar en cada publicación fue la decisión mas difícil de tomar, de hecho, antes de comenzar este primer post, me debatí entre una infinidad de posibilidades.

Resulta ser que el “tomar una decisión” se presenta como un concepto que todos deberíamos manejar y ejecutar casi a la perfección para garantizar un “buen rendimiento”. Sin embargo, el concepto de “toma de decisiones” poco abarca para asuntos más complejos de resolver. ¿A qué me refiero?

Al afirmar que una decisión se puede “tomar” estamos dando por cierto el hecho de que las decisiones están allí, en el “espacio”, dispuestas a que tú tomes la mejor o la más conveniente según sea el caso. No obstante, este concepto está incompleto por naturaleza, ya que no siempre las “decisiones” están allí, al alcance. Existen ocasiones en que la decisión hay que “hacerla” en vez de “tomarla”.

“Hacer una decisión” no es un término que pretenda acuñarme, de hecho, “tomar decisiones” en el vocablo ingles es “Make Decisions” que literalmente significa “Hacer decisiones”, concepto indiscutiblemente más amplio, ya que te da libertad plena para construir tus propias alternativas separadas a las ya existentes.

La expresión “tomar” es aun más delicada, ya que todo aquello que se puede tomar, se puede también quitar, hurtar o robar, es decir, alguien podría “quitarte” una decisión o mejor dicho, el poder de decidir. Sin embargo, si pudiésemos “hacer” nuestras decisiones, estaríamos en presencia de un “Yo” más proactivo, y, ¿qué es la pro-actividad?, eso lo veremos en otra ocasión.

Mientras tanto, pensemos un poco en qué concepto se adapta mejor a nuestra situación actual, ¿estoy tomando decisiones? O las estoy fabricando en pro de aumentar las posibilidades según la situación que estemos enfrentando. Nelson Mandela decía: “soy dueño de mi destino” y creo que no hace falta recordar todo lo que logró. Nos leemos a partir de hoy, todos los jueves, en Blogueros de Venezuela, mi nuevo hogar con vecinos fantásticos, es una decisión.
Éxitos y Bendiciones.

Acerca del bloguero

Rafael Medina

Redactor creativo. Lo suficientemente curioso como para asustarte. CEO de @ElEacista.

  • Excelente Post. Bienvenido a nuestra Comunidad. Y en lo partícular tomar decisiones considero que tiene implicito el hacer, asumiento el témino “tomar” desde la concepción “hacer mía” una opción, y esto implica meditar, evaluar y elegir (que ya es una acción en si mismo todo este proceso). Hacer la decisión quizas este mas relacionado en crear o controlar las opciones, es posible, pero no en fenomenos complejos (o situaciones sociales), donde las alternativas no dependen exclusivamente de tí. Recuerda que no todas las decisiones son racionales. Felicitaciones por el excelente debut con este tema.

    • Muchas gracias por tu comentario Pedro, efectivamente, lo que dice es cierto, tomar tiene implícito el “hacer mio algo” más no construir, pero claro, hay situaciones donde no hay margen de maniobra y toca “tomar” en lugar de “hacer”. Nos leemos pronto!