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Actualidad Psicología

Efecto Bandwagon y la hiperinflación en Venezuela

Efecto Bandwagon
Bloguero Rafael Medina

El efecto bandwagon en un fenómeno psicológico que explica por qué las personas hacen cosas, principalmente porque los demás también lo están haciendo.

Sin importar las creencias, experiencias o la razón detrás de determinados comportamientos, el efecto bandwagon o “efecto arrastre” se manifiesta como una forma de sentirte parte de la manada. Se trata de justificar tu comportamiento en el hecho de que las “masas” aprueban y repiten esa conducta.

Aunque es probable que no escucharas hablar de este efecto hasta ahora, la verdad es que está muy bien documentado cuando se consulta la psicología conductual. Sus principios aplican tanto en psicología cómo en política, economía y en general todo aquello que involucre estudiar el comportamiento de las masas.

Por esa razón, en países en hiperinflación cómo Venezuela, el efecto bandwagon entra en juego y vemos, cómo en medio de una profunda crisis, las personas buscan sentirse protegidas copiando conductas que pueden no ser tan buenas como realmente se cree.

El efecto bandwagon y el comportamiento gregario

En teoría ambos conceptos se parecen y bastante, pero cuidado, no son lo mismo. El comportamiento gregario hace referencia a cómo las personas se juntan y forman grupos que actúan sin una dirección planificada.

El efecto bandwagon se ha convertido en una forma de comprender como se puede manipular, influenciar y motivar a que una persona copie el comportamiento de los demás. Herramienta bastante útil en los departamentos de marketing y ventas de una empresa. Más útil aún para políticos que necesitan que grupos muy grandes de personas se unan a una tendencia.

Lo peligroso es que, cómo muchas personas hacen y aprueban determinada conducta, se tiene la errónea creencia de que “hacer eso” es bueno. El efecto no permite que cada quién examine sus creencias particulares para decidir si esa tendencia es algo de lo que se quiera formar parte.

Imitando la crisis

Ahota entramos en terreno peligroso. Nadie es ajeno a ser afectado por quienes lo rodean, somos humanos y la característica principal es que somos seres sociables. Si estamos cerca de personas que leen mucho, probablemente nos sintamos atraídos por la lectura. Si nos rodeamos de gente que hace mucho ejercicio, probablemente tengamos un estilo de vida similar (aunque sea solo para subir fotos al instagram).

En entornos complejos como el de hiperinflación, donde las personas se ven forzadas a cambiar su estilo de vida, el efecto bandwagon se intensifica como un mecanismo inconsciente para sentirnos protegidos. Un par de ejemplos prácticos en Venezuela está en las largas colas para comprar productos. Otro ejemplo está en los juegos de azar como el popular “animalitos”.

Efecto Bandwagon

Empecemos por el último y más reciente. El bum del juego “animalitos” ya ha sido abordado varias veces, puedes leer este artículo cómo referencia. A pesar de que es muy sencillo notar que es más el dinero que se pierde que el que se gana con el juego, el hecho de ver que “todo el mundo lo hace” justifica el seguir intentándolo, mucho más si un conocido tuvo la suerte de ganar.

¿Si resulta que todos los que juegan animalitos son felices, consiguen comida y ganan mucho dinero sin hacer nada, me voy a quedar como el único que no juega?

Larga cola, un tema de costumbre

Las colas en Venezuela no son nuevas. Dejando a un lado el hecho de que no se consiguen productos y cuando se consiguen son muy pocos, -lo que claramente va a generar “colas”-, hay casos específicos y frecuentes de efecto bandwagon en este fenómeno.

Creo no ser el único que se ha topado con colas en los comercios o cajeros automáticos a pesar de que no hay alimentos que vender, ni efectivo que repartir. ¿Qué está sucediendo? Pues el efecto arrastre está actuando aquí, juntándose con un amigo muy cercano, el oportunismo.

Hay personas que hacen colas sin saber siquiera si llegará o no determinado producto. Lo hacen  solo para no perder la oportunidad en caso de que llegue. Es un juego de azar. Luego, otras personas observan esta conducta e internamente se dicen así mismos ¿vas a perder la oportunidad de comprar? ¿Y si llega algo? y así, uno tras otro se forma una cola, donde todos se sienten protegidos, justificando su conducta en lo que hace el otro y se ahorran el trabajo de pensar.

La buena vibra también contagia

El efecto bandwagon tiene muchas implicaciones, los que toman decisiones que afectan a millones de personas lo saben y lo usan a su antojo. Pero hay una buena noticia, así como lo malo se contagia, lo bueno también.

El  “pensamiento grupal” es real y explica el por qué si vives en un entorno hostil y compartes con gente tóxica frecuentemente puedes terminar actuando como ellos. La hiperinflación nos está empujando a eso, a comportarnos de la forma que no queremos porque la situación nos obliga, porque se justifica en que “es lo normal” y “todos lo hacen”.

Se puede usar el efecto bandwagon a nuestro favor. Rodearse de gente positiva o que genere en nosotros cierta sensación de bienestar ayuda. Hay quienes en medio de la crisis están haciendo cosas muy buenas, el problema es que lo bueno no hace tanto ruido, no sale en las noticias y por ende requiere un esfuerzo mayor por descubrirlo, ¡pero está allí!

Cada acción que hagas en este momento es importante analizarla, en un entorno que se mueve –y deteriora– demasiado rápido. Cada día se menoscaba la calidad de vida y por eso no es posible darse el lujo de tomar muchas malas decisiones, por lo que hay que cuidarse de “seguir a la manada” siempre que se pueda. Hay que tomárselo con moderación.

Si quieres seguir aprendiendo sobre este tema y sus implicaciones puedes escuchar el podcast efecto bandwagon de #Comenta2 ya disponible en mi blog.

Deja tus comentarios y comparte este contenido si has identificado el efecto bandwagon en algún comportamiento diario.

Rafael Medina

Acerca del bloguero

Rafael Medina

Hablamos de finanzas, revolución digital y extraterrestres. 🔥🚀 Host de #Capucharanja 🍊. Director de @ElEacista #UCV. Miembro de Blogueros de Vzla.