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Opinión Reflexión

Deshojando la margarita: ¿Emigro o no emigro?

Bloguero Alexis Aray

Hace unos pocos días escuché esta afirmación: “los que se van del país son cobardes”. De verdad les confieso que me dio mucha rabia pensar la ligereza con la cual esta persona esgrimió un juicio de esa magnitud, por supuesto otros esgrimen que cobardes son los que se quedan, lo cual también genera en mí, cierto malestar; ¿Por qué te incomoda eso, Alexis? Se preguntarán. Pues por dos razones, tengo amigos y familiares que se han ido del país y no los considero cobardes, pero para nada, así como estamos otros que nos quedamos y considero que tampoco lo somos.

¿Cómo lo veo yo? Yo veo un grupo de valientes en cada caso, valientes, ¿por qué? ¿Sabe usted o tiene idea, por lo menos ha razonado lo que significa dejar la comodidad de su casa, dejar a su familia, su país, su gentilicio para irse a otro sitio a pasar penurias en el arranque, dejando sus títulos universitarios para dedicarse a quien sabe qué?, hay que tener grandes testículos por un lado y tremendos ovarios, para tomar esa decisión. Por otro lado, tenemos a los que nos quedamos o permanecemos aún en el país (porque el emigrar puede ser una opción), quedarse en el país también implica una serie de retos y sacrificios que son para valientes, aquí donde usted me lee, soy licenciado en computación de la Universidad Nueva Esparta, con una especialización de gerencia en el IESA, con más de 20 años de experiencia, con un sueldo decente, con cuatro (4) trabajos y dos (2) emprendimientos, pues a pesar de todo eso, hay días en los que no como bien o no como, aunque ya he aprendido a sortear eso, ver a mis hijos pasando trabajo, eso me incomoda, tengo mis firmes creencias en Dios, quien es el que me sustenta, aunque en lo humano me incomoda ver a mi familia pasar hambre. Si me preguntan: Alexis, ¿te irías del país? Mi respuesta es un enfático “SÍ”; por darle una mejor vida a mi familia lo haría, porque si fuera por mí me quedo en este país hasta ver el final de esta pesadilla. Si viene alguien y suelta un “chorro’e baba” diciendo, que soy cobarde o apátrida, le pido encarecidamente: “DÍGAMELO EN LA CARA” y le daré mis razones y argumentos, por supuesto usted me dará los suyos.

Nos resulta sencillo hacer juicios, pues es natural en nosotros, así como somos expertos en dar excusas, somos graduados en eso, pero nos falta algo como seres humanos y se llama EMPATÍA. Usted no sabe las situaciones que les pasan a las demás personas. No juzgue, tenga misericordia de las personas, alégrese por las bendiciones de los otros, no sea envidioso, tenga un “egoísmo positivo” (de eso hablaré en otro post). Si alguien se va del país, alégrese porque esa persona tendrá mejor vida, bueno, eso espera una buena persona, usted se queda, alégrese porque usted y yo sacaremos este país de la ruina en las que nos tienen inmersos una cuerda de delincuentes. Por otro lado, si usted se va, no se sienta mal, vea que le dará mejor vida a los suyos, también piense que puede aglutinar riquezas que luego puede traer a su país cuando éste esté mejor.

No sea tan ligero para juzgar el hecho de emigrar o no, realmente es un tema muy difícil y extremadamente complejo, en lo personal he tenido algunos conatos de salida del país, pero no se dieron, inclusive el que más prometía tampoco se dio; en este caso aplico lo que dice la biblia en Romanos 8:28: “que todo lo que nos pasa obra para bien”. Siempre debemos sacar lo bueno de las cosas, nos concentramos en el punto en un inmenso lienzo blanco, cambiemos las perspectivas, seamos proactivos, nuestro país necesita gente que lo saque adelante, ya sea desde acá o desde afuera, lo importante es sacarlo adelante. Yo, en lo personal, siento en mi corazón una gran deuda con mi país, esta tierra que me vio nacer, una tierra que amo mucho, su gente; por eso, al pensar en la posibilidad de emigrar se me hace un nudo en el corazón (a los que me conocen, sí, ya estoy llorando, de hecho no leo bien el teclado por las lágrimas), pero también pienso que pudiese ayudar a mucha gente desde afuera y eso me da fuerzas, saber que le pudiese enviar insumos básicos de los cuales no se consiguen por acá.

Amigo lector, piense bien, razone muy bien la decisión de emigrar, pero le pido algo: a la decisión que tome póngale como norte nunca olvidar su país, póngale a ese norte el deseo de ayudar a esta nación.

Un fuerte abrazo de un venezolano maturinense que ama a Venezuela. ¡Viva Venezuela y su gente! donde quiera que se encuentre.

Dios les bendiga.

Acerca del bloguero

Alexis Aray

Cristiano en formación. Amante de mi familia. Super fanático de StarWars y Star Trek. Escritor por hobby. Amante de la libertad y los valores.

Mi firma es "By A.R.A"