Esquemas Fracturados

Esquemas fracturados en el post-Covid

¿Esquemas fracturados en el post-Covid?

En este mes de marzo, cumplimos dos años desde que, en Venezuela, se declararan todas las restricciones inherentes a la cuarentena, la mayoría manadas por la Organización Mundial de la Salud. Estas, sumadas a las que decretó el estado, en virtud de la salud de la ciudadanía, generó cambios inesperados. Desde ese entonces, muchas costumbres han cambiado de tal modo que  se  han convertido, al día de hoy, en esquemas fracturados en el post-covid.

Y aclaro, hablo de esquemas. No hablo ni de costumbres, usanzas o tradiciones. Hablo precisamente de los esquemas de vida que teníamos planteados y planeados en los que, ni, remotamente imaginamos que viviríamos una pandemia mundial que nos tendría literamente presos en nuestras casas.  

Por supuesto, con el pasar de los días, nos  fuimos acostumbrando, muy a pesar nuestro, a esos cambios que, desde la «prisión», se estaban generando.

Ya no teníamos que salir a trabajar; en muchos casos, ya no se recibía un sueldo o algún otro beneficio derivado del mismo y en lo máximo, muchos se quedaron sin trabajo. 

 Esta situación, obviamente, nos llevó a reinventarnos en una suerte de resiliencia obligada en la que nuestra brújula tuvo que redireccionarse también, de modo obligado, para poder paliar con la situación.

¡Ay! El venezolano…

El venezolano, entre tantas cualidades, posee la de ser optimista, incluso, ante la mas aplastante derrota. Aunado al hecho de ser positivo, se le asocia el carácter jocoso y su capacidad de resolución que son prerrogativas necesarias para salir adelante en cualquier circunstancia.

La «viveza criolla«, además, ha jugado un papel muy interesante en el transcurrir de esta pandemia ya que, este factor sumado sus cualidades, ha logrado que se reinvente, sobre todo, en su economía.

Aunque, la verdad sea dicha, hay que reconocer que también tiene algo de desordenados, no podemos dudar que esto ha sido un valor agregado que le ha permitido seguir adelante dentro de la incertidumbre pandémica.

Venezuela: Tierra de Gracia

Venezuela, definitivamente, es el paraíso terrenal Bíblico. Es la tierra de gracia de la que mana «leche y miel«. Es una tierra que ama a sus hijos, propios y adoptados, brindándoles lo mejor de todas sus bondades y estas bondades han sido las también han colaborado para paliar la claustro pandémico.

¿Tienes idea de cuantas personas han vendido mangos durante la pandemia? Seguramente, no lo sabes.

Mas del 35% de personas que se quedaron sin trabajo en estos dos años de pandemia, han estado vendiendo mangos de puerta en puerta. En las entradas de las urbanizaciones; en parques y plazas o en las entradas de mercados a calle abierta.

Me dirás, esto no tiene nada de sorprendente, seguramente y es posible que tengas razón, sin embargo, hay un detalle curioso en todo eso. De ese universo de vendedores de mango, mas de la mitad tenia un trabajo fijo y un sueldo asegurado y que de la noche a la mañana, se encontraron sin nada.

Fueron personas que se vieron seriamente afectadas por la situación y en virtud de sus necesidades, se despojaron de títulos y se dejaron de pendejas para resolver sus problemas, Fueron personas a las que el Covid les fracturó sus esquemas y no se quedaron pegados en el aparato.

Y así como la venta de mangos ¿Tienes idea de cuantas personas hicieron lo mismo y se reinventaron?

Hábitos

 Sin temor a equivocarme, creo que mas del 80% del venezolano ha logrado reinventarse, desde lo mas próximo que tenia a la mano, para poder sobrellevar su situación económica.

Hay un refrán que dice que «En tiempos de guerra, cualquier hueco es trinchera» y si adaptamos esto a la realidad, se entiende que hay que sacarle provecho a la situación y eso es lo que hemos hecho casi todos.

Hoy, a las puertas del final del tema Covid-19, queriendo o inconscientes de ello, estamos viviendo nuevas praxis de vida.

Gracias a todos esos esquemas fracturados por la pandemia, hoy hemos adquirido nuevos hábitos de vida. Hemos aprendido a descubrir talentos desconocidos, permitiendo así vencer paradigmas que no permitian salir de nuestra zona de confort.

Nuevos hábitos que reformularon nuestra visión hacia que lo que queremos.

(Si quieres saber sobre los hábitos, te invito a leer este interesante artículo Porque nos cuesta establecer nuevos hábitos)

Bendita sean las fracturas…

Son muchas las veces que evitamos salir de nuestra zona de confort. Algunas veces por comodidad, otras por miedo a lo que encontraremos en el camino, pero nos cuesta salir de ella. Es normal.

Es natural que evitemos romper con nuestro cómodo estatus quo. No hay nada malo en ello, sin embargo creo que debemos estar siempre solícitos a los cambios y mas, cuando estos nos pueden favorecer. 

Ningún cambio es malo siempre y cuando sean para crecer como personas y como sociedad y debemos siempre estar preparados para recibirlos.

No conocemos nuestro futuro. No conocemos nuestro destino y menos cuando este, depende de circunstancias externas, (Caso coronavirus) y tampoco conoceremos nuestros talentos, hasta que éstos estén obligados a salir.

La pandemia trajo consigo muerte, desajustes, miedos y decaimiento. Es verdad, pero también trajo consigo algo que considero lo mas importante: sacó al ruedo, lo mejor de nosotros. Por ello…

Brindo por las nuevas oportunidades que nos dejó la pandemia y bendigo esos esquemas fracturados por el post-Covid que nos dio la oportunidad de reinventarnos.

Brille la Luz Eterna para quienes no lo lograron, consuelo a sus familias y pronta recuperación para aquellos que quedaron con las secuelas.

Éxitos y Bendiciones.

¡Dios es Bueno!

Pino Vaccaro, MBA/Life Coach

https://www.instagram.com/pinovaccaro_lcoach/

 

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