La delicadeza un valor a retomar

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La delicadeza

Ser amable es muy importante en nuestras relaciones sociales, pero tener delicadeza es un valor que debemos retomar, aspecto que se ha perdido en nuestro contacto cotidiano, Carlos Vallés en su libro Viviendo juntos, afirma que: 

 “la delicadeza es el alma del diálogo, la clave de una feliz vida en común»

Considero que la delicadeza se ha perdido en nuestras relaciones personales, somos ajenos muchas veces a las necesidades de nuestros familiares o compañeros de trabajo, afectivamente nos cuesta expresar muestras sencillas de cariño, atención y afecto.

Es comprender cómo quiere ser tratada la otra persona, atenderla, mirarla cuando habla, hacerla sentir respetada y amada.

Siempre recordaré un estudiante que atendía a domicilio, cuando llegaba a su casa, me daba un gran abrazo y me ofrecía un café, un caramelo o algún chocolate que le quedaba de su merienda, nadie le decía nada, lo hacía con espontaneidad, con el amor incondicional de un niño a su maestra.

Esos detalles ayudan a fortalecer las relaciones, acercan, rompen barreras y ayudan a sensibilizarnos hacia los demás.

La delicadeza es el arte de los pequeños detalles, un regalo cuando cumplimos años, fregar los platos para que mi pareja no lo haga después de un día de trabajo, regalar una flor, abrazar sin planificar, una caricia debajo de la mesa, un nota de amor…

Es tener un contacto intimo con quien me topo en mi camino, mirarlo a os ojos, escucharlo y estar atento a su lenguaje corporal, escuchar con el corazón y abrirnos a la persona.

Es triste ver como se pierden esos detalles con el mal uso del celular o cuando nuestra tarea es más importante, que la persona que tenemos al frente requiriendo nuestra atención, cuando dialogamos se requiere escuchar con el corazón, para que sea efectiva nuestra comunicación.

Otro aspecto que debemos mejorar es nuestro orgullo, para acercarnos a las personas es importante descartar títulos, posición económica, razas,  credos, descubrirnos tal como somos sin prejuicios, exigencias, condiciones  y modelos ya establecidos y como dice Carlos Vallés, con sensibilidad de espíritu, ya que  la delicadeza para con el hombre,  es delicadeza para con  Dios en  el hombre.

El padre de una de mis mejores amigas, se enfermó de cáncer estomacal, cuando recibía quimioterapia en el hospital militar, siempre llevaba flores a las enfermeras que lo atendían, cuando murió las enfermeras agradecieron su gesto con su presencia en el funeral, llevando una hermosa corona de flores.

Es simple, pequeños detalles en  momentos oportunos para aligerar la carga que llevamos cada día, no esperemos un momento especial, hagamos especial cada momento. 

Les dejaré un enlace sobre la sencillez, aspecto que puede ayudarnos a comprender este tema https://marienepinero.blogspot.com/2019/06/sencillez-una-persona-sencilla-es.html

Cultivemos la delicadeza, dejemos huellas bonitas en nuestro caminar por el mundo, las personas siempre lo agradecerán.

¿Eres delicado con los que te rodean?