LA MÚSICA CRISTIANA NO EXISTE
LA MÚSICA CRISTIANA NO EXISTE

Este es posiblemente un título muy amarillista; en efecto, como técnica de redacción para atraer la atención del lector, ¡lo es!.

El aspecto musical no lo puedo omitir en “Expresiones” mi blog personal, ya que es una forma de expresión, un canal de comunicación; de todos los lenguajes, el más universal. 

La música cristiana y yo

Apasionadamente puedo afirmar: “que la música forma parte de mi ADN”.

Gracias a mi padre, mi niñez se caracterizó por desarrollarse en un hogar con predominio musical; desde instrumentos de cuerda a percusión; desde música clásica para arrullarnos, hasta folklore nacional e internacional; desde son cubano hasta rock en inglés. Yo desarrollé mi voz; coral que se presentaba, allí participaba; en la escuela, eventos, o en la iglesia. Ya en mi adolescencia y en ausencia física de mi padre seguía en una fase de exploración musical, tanto así, que a los 19 años compré a cuotas mi guitarra acústica y autodidácticamente inicié con ella, hasta que me detuve.

Crecí viendo la “música cristiana” como una categoría más dentro del amplio espectro musical; sin embargo, era claro que ella era exclusiva para conectarse con Dios, pero sin ver como tóxica o ver alguna nocividad en el resto del repertorio que se compartía en el hogar. 

Paralelamente, el hecho de que en las comunidades cristianas en las que nos integrábamos siempre se recalcaba que “sólo se podía escuchar música cristiana” llevó a preguntarme ¿qué hay de malo con el resto de la música?. ¿ Es esto una gotera en nuestro techo«?

Mi propósito con este tema

No pretendo establecer mi opinión como una verdad absoluta; ni fomentar desorden o controversia en ninguna comunidad cristiana. Sé que hay muchos jóvenes y personas sufriendo confusión al respecto y por ello levanto mi voz en este medio, con el único propósito de bendecir las vidas y que podamos convivir saludablemente con los demás.

Este artículo, es el producto de la integración de mis experiencias de vida, de lo que aprendido de la Biblia y del trabajo de campo con amigos músicos y pastores a través de varias entrevistas e investigaciones.¿Preparados?

Un lenguaje universal

La Música existe en su origen más puro en la naturaleza; ¿lo dudas? Hay perfección en el canto de las aves, en el sonido de las olas, en el retumbar de un trueno. Para mí, en todo hay música, si estás dispuesto a oírla.

El que se encargó de repartir los cientos de idiomas que existen en la tierra fue Dios y la música como lenguaje universal no escapó a esta repartición. Es más, hay extractos bíblicos que señalan la preexistencia de algunos instrumentos musicales en el cielo (Ezequiel 28:13)

Basado en ello, afirmo y no sólo por fe sino por lógica, que Dios en su soplo, es quien deposita las habilidades y los dones en cada persona. Identificar ese talento, desarrollarlo y emplearlo para edificar la vida misma y la de otros, es tarea de cada quien.

No conozco a la primera persona que me diga que no le gusta la música. Unos tocan un instrumento, otros cantan y hay otros, que se deleitan solo escuchándola, así no canten, ni ejecuten un instrumento musical; y en caso de que llegue alguien a decir que no le gusta nada de música, será una persona en un millón y estará bien.

Todo lenguaje tiene como misión comunicar; en la comunicación a todos nos enseñaron que compaginan tres elementos: emisor, mensaje, receptor y un cuarto elemento posterior la retroalimentación (cuando hablamos de una conversación) de lo contrario es un monólogo.

Ahora bien, en ese mismo orden, la música como lenguaje universal,  tiene quien lo emite (músicos y eso incluye instrumentistas e intérpretes o cantantes); el mensaje (múltiple, variable, a discreción, con intención) y quien lo recibe (tú y yo).

 ¿Qué es la música cristiana?

Técnicamente Wikipedia la describe como aquella que es creada y ejecutada como expresión del cristianismo …y cuya motivación principal es la fe cristiana.

La entendemos como aquella que a través de sonidos artísticamente combinados pretende transmitir un mensaje relacionado con la fe cristiana. Pero si evaluamos todas las piezas musicales clasificadas en esta categoría ¿Todas cumplen con este patrón?

  • ¿Toda la música cristiana habla de Cristo? Porque si es así, hay muchas canciones en esta categoría, que no incluyen el nombre en su letra.
  • Si es instrumental ¿cómo te enteras de que lleva un mensaje sobre Él?
  • ¿Es música cristiana toda aquella que sea producida por alguien que se identifica como cristiano? No necesariamente. Puede alguien afirmar serlo y producir música que no es para Dios.

Más que respuestas, siguen siendo interrogantes. ¿Seguimos adelante?

La música cristiana es buena ¿y el resto, mala?

Si hay algo indiscutible, es que en la música cristiana difícilmente se percibe un mensaje tóxico, porque la intención además de adorar o alabar a Dios; exalta lo bueno, lo correcto, lo que sana, lo que construye.

En ese orden de ideas, lo contrario: aquello que incita o comunica destrucción, lo incorrecto, lo insano, automáticamente lo definimos como malo; por ende, puedo afirmar que la intención es lo que convierte a algo en bueno o malo; y aunque el propósito es intangible, a veces se hace patente a primera vista.

Hablemos con unos ejemplos:

  • “los pollitos dicen…” ¡seguro te sabes el resto!. No es una canción de categoría cristiana, pero en su estructura es solo una canción infantil.
  • A ver esta: “Yo nací en esta rivera…” y ¡también sé que la conoces! ¿A qué venezolano no le sacude el alma solo escuchar este himno a nuestra tierra?; tampoco es de categoría cristiana, pero ¿quién puede decir que es una canción con propósito inadecuado.
  • “Cumpleaños Feliz…” ¡elemental!; aunque hay comunidades religiosas que no lo cantan por considerar que es un tipo de adoración al festejado; también sé, de muchas comunidades de fe cristiana que se deleitan entonándolo.

Y si seguimos así, podemos llenar varias hojas de ejemplos; sin embargo, quiero recalcar lo siguiente:

“Todo me es lícito, más no todo me conviene”       1Cor 10:23

Lo más conveniente

Ser equilibrados y entendidos sin ser extremistas, es lo que nos conviene. Automáticamente no toda la música que no lleve un mensaje sobre Cristo es música maligna.

Lo que nos conviene es no perder el sentido de estudio de las cosas. ¿A qué me refiero?

“Escudriña todo, retienes lo bueno y desechas lo malo”.

Siempre, en toda nuestra vida mensajes van y vienen, con ritmo y sin ritmo, con armonía y sin ella. Como en cualquier conversación: tú y yo, debemos poner atención al mensaje que nos está llegando, identificar si parte o todo de ese mensaje es conveniente o no para cada uno y dejarlo ir o no. ¡Es una elección personal!

Tenemos un sentido natural de lo bueno, lo malo, lo positivo y lo negativo sin hablar de fe alguna; cuando llegas a la fe, pues ese sentido natural se agudiza porque ya es una convicción. Entonces, el dilema no es que haya música tóxica por su mensaje o efecto en nuestra vida, sino que la absorbamos.(solo opino)

Música cristiana mala

Dentro de las comunidades cristianas es común observar unos rasgos característicos (una identidad) y esto alcanza también al ámbito musical; sin embargo, es un gran error afirmar que un género musical tal u otro dentro de la categoría cristiana es mala, porque:

¡Todo parte de la intención!; el músico dedica su creación a Dios; así que exclusivamente a Dios le compete juzgar si le agradó o no.(insisto, es una opinión)

¡No hay dos personas iguales!; ¡semejantes sí!, mas no iguales. De allí, que a mí no me guste o prefiera un género musical respecto de otro, no significa que lo que otros prefieran es incorrecto.

Frecuentemente ejemplifico esto:

Imagínate que a un(a) dominicano(a) que le dan “tetero” de merengue, que crece con ese ritmo, le exijan alabar a Dios con un canto lírico gregoriano ¿Crees que lo va a hacer con alegría, de forma genuina? Yo me atrevo a asegurar que ¡difícilmente!

                 “NADIE PUEDE DAR DE LO QUE NO TIENE”

En virtud de eso, ser cristiano es un “Estilo de Vida” donde posicionas a Cristo como el centro de tu vida; entonces, si lo que conoces es el merengue y quieres cantar o tocar para Él, rindes lo que tienes a Él, lo haces de corazón y de seguro a Él le agradará; en caso de que Él prefiera algo, seguro será un trato personal e individual con cada persona; ¡es una relación de dos!.

 

 Lo que existe

Creer en Cristo es una cuestión de Fe. ¡Lo crees, o no!. 

Subordinar un nombre tan sagrado a un estilo musical me parece inadecuado. CRISTO SI EXISTE (bajo esa fe-No religión) decir: “escucha Música Cristiana”, creo pudo ser mejor de otra manera; porque la música, la creamos los humanos basado en sentimientos, vivencias, estados de ánimo; somos cambiantes e inestables por naturaleza y humanamente relacionamos todo. Entonces, tristemente se le resta méritos a Cristo y su obra respecto al mal comportamiento de otros que afirmamos seguir sus principios.

¿Conoces el dicho?: “Nunca falta alguien así”

En nuestra ambición de tener la razón, de predominar sobre los otros, de idealizar nuestro ego, “algunos” nos hemos encargado de hacer (cómo si eso fuera posible) mil versiones de Dios, un ser único y verdadero.

O en nuestro interés egoísta, algunos nos hemos encargado de hacer de Cristo un líder, para otros un profeta, o un buen cuento, lo que a cada mente le parece (cómo si también eso fuera posible) y peor aún por conductas alejadas de sus principios , otros nos atrevemos a desestimar la obra de Cristo.

Dios tiene mucho tiempo cobrando la incredulidad de muchos por las fallas de algunos que dicen seguirle o servirle.

Yo te preguntaría: ¿Tú aceptarías que tu reputación fuera manchada o seas desacreditado por la conducta de otros que tienen algo en común contigo?

¿Lo malo es el género musical?

La controversia: ¿Qué género es mejor? ¿cuál es el más adecuado en la categoría musical cristiana?( la salsa, el rock, el pop, el merengue u otro ritmo)

Es una trivialidad, el trasfondo viene del corazón del hombre y la mujer; y de allí nace todo lo demás: el racismo, el feminismo, el machismo, pero esos, son otros temas; asì como tampoco el problema es Dios (Él sigue siendo Dios); mientras a  nosotros nos gana la batalla la desunión, el individualismo, la falta de tolerancia, el odio…

Practicamente todo lo que implica al ser humano es personal, es particular; sin embargo; definitiva y categóricamente ¡siempre hay límites! Para nada estoy afirmando que entonces cualquier “cosa” se le puede ofrecer a Dios; pero dentro de una verdadera relación de Dios con una persona, se revelará lo conveniente y lo genuino.

  • ¿Acaso en las relaciones de pareja con el tiempo no se revelan los verdaderos gustos y desagrados?
  • Por más que te guste una música, si tuviese un mensaje inadecuado para tu madre, ¿se la dedicarías para ofenderla? ¡De ninguna manera!, ¿verdad? Repito…¡siempre hay límites!
  • Te has preguntado ¿Qué te conviene a ti?, ¿Cuál es tu límite? Yo me lo pregunto a diario (para reflexionar)

Muchos problemas nacen de una mala conceptualización, de un inadecuado término o expresión

¡Música cristiana no! Música Espiritual (sugeriría yo)

Sonido espiritual

Bíblicamente, No existe la música cristiana. La Biblia habla de música espiritual.

Y aquí me quiero detener un poco para compartir lo siguiente:

Tenemos un cuerpo (un estuche como dice la canción), un alma (sentimientos, emociones, la razón) y un espíritu (el aliento de vida). Muchos amigos me hablaban de la música como medicina, como alimento y en efecto, la música alimenta lo intangible de nuestro ser. 

El espíritu, esa partecita de Dios que Él sopló y lo colocó dentro de “un caparazón”, es lo que convierte al humano en un ser de naturaleza espiritual (dicótomo); naturaleza que debe ser cuidada a través del buen manejo de mis emociones (el alma).

Ahora, dominar o conducir el alma por exclusivos esfuerzos humanos puede ser cuesta arriba, sin frutos reales y estables resultando agotador; es allí donde aparece la figura de Cristo como un Redentor y el canal, para cuando llegue el momento, regresarnos al lugar de donde salimos; de Dios.

Vivir de lo emocional

Sí por el contrario elegimos desinteresarnos de ese retorno; entonces seremos personas(tricótomos) alimentando constantemente nuestras emociones cada vez más insaciables; el cuerpo sólo responderá a esos estímulos y cada vez comunicaremos lo más decadente, lo más ruin, sólo basada en nuestro placer, que es el objetivo de un alma egoísta.

La Palabra de Dios afirma que frutos buenos son la paz, el gozo, la paciencia, la bondad (aquello que llamamos valores) ¿Quién no desea paz?, ¿quién no sueña con ver más bondad en la humanidad?

Estas virtudes comunicadas en la música y aún más intencionada en la conexión con Dios, alimentan el espíritu de cualquiera; así como regula y ayuda a reconducir nuestras emociones, por ende; no es determinante el tipo de género musical que prefiramos lo que nos va a acercar a Dios o no.

Indudablemente la música espiritual conviene, porque tenemos un alma y un espíritu. Sí solo fuésemos un cuerpo y alma y no hubiese un cielo, un paraíso, un más allá…este artículo estaría de más, pero todo es cuestión de fe.

La nota musical final

Sugiero que comencemos a llamar las cosas como son: La música es una sola; La “música cristiana no existe”, la espiritual sí  y también encontraras música con mensajes benignos o nocivos. 

Creo en Cristo, en la música espiritual, en la conveniente para mí; que me equilibra, me mantiene cuerda y sana; creo que hay música tóxica que desequilibra nuestro razonamiento y nuestras emociones y nos aleja de ser personas integralmente saludables que quieren regresar a su naturaleza espiritual.¡Cada quien, elija la música con la que se alimentara!

Hasta la próxima Expresión