Web Hosting
Blogging Legal Redes Sociales

Ley contra el odio y redes sociales

Odio en RRSS

Quienes usan las redes sociales pueden apreciar que han sido utilizadas para descargar todo tipo de sentimientos: amor, alegría, miedo, tristeza y hasta odio

No tengo autoridad para juzgar si el odio es bueno o malo y, aunque tengo mi criterio, siempre he pensado que eso es asunto de cada quien. Lo que sí es cierto, es que la manifestación del odio puede ocasionar eventos perjudiciales tanto para la propia persona que lo experimenta como para los demás. Y es ahí cuando las manifestaciones de odio (y si analizamos bien, de todos los sentimientos) han sido reguladas por el Derecho desde hace mucho tiempo.

Así, nuestra legislación ha sancionado el homicidio, los daños físicos, materiales y hasta psicológicos a terceros, la difamación y la injuria, la violencia en general (y más recientemente la de género), y cualquier otra cantidad de conductas que de una u otra forma pueden constituir manifestaciones de odio.

El asunto es que ahora, en Venezuela, se pretende la lucha jurídica (o política) directamente contra ese sentimiento (¿natural?) del hombre. Y es que la Asamblea Nacional Constituyente (cuya legitimidad no pretendo abordar aquí) acaba de dictar la LEY CONSTITUCIONAL CONTRA EL ODIO, POR LA CONVIVENCIA PACÍFICA Y LA TOLERANCIA (que llamaremos Ley contra el odio, para resumir).

 

¿En resumen, de qué trata la Ley?

 

Según el propio texto de la Ley contra el odio, esta tiene por objeto  “...generar las condiciones necesarias para promover y garantizar el reconocimiento de la diversidad, la tolerancia y el respeto recíproco, así como para prevenir y erradicar toda forma de odio, desprecio, hostigamiento, discriminación y violencia…“.

Dicho en otras palabras, la ley -en general- prohíbe toda propaganda y mensajes a favor de la guerra y toda apología del odio nacional, racial, étnico, religioso, político, social, ideológico, de género, orientación sexual, identidad de género, expresión de género y de cualquier otra naturaleza que constituya incitación a la discriminación, la intolerancia o la violencia.

Pero la intención de este post no es la de hacer un análisis completo de la Ley contra el odio, sino el impacto de esta en el manejo de las redes sociales.

Aunque se refiere a cualquier ámbito (digital o no), la Ley contra el odio es la primera en mencionar expresamente a las redes sociales, a diferencia de leyes anteriores que se referían a “medios informáticos” o similares.

Eso, sin duda, demuestra que las redes sociales han sabido atraer la atención no solo de los millones de usuarios, sino de las autoridades (venezolanas en este caso). Y es que el mundo digital no es sino otro sitio de encuentro de personas, de relaciones entre personas para ser más precisos, y eso es algo que el Derecho siempre se empeña en regular.

 

¿Y qué es el odio?

 

Es curioso que una ley que pretenda erradicar “toda forma de odio” (admitiendo incluso variantes), no lo defina.

Al parecer, se asume que el odio es uno de esos conceptos que no requieren mayor explicación, simplemente porque cada uno tiene una idea más o menos clara y generalizada de lo que es, lo cual es muy peligroso a los efectos de una ley que pretende erradicarlo y sancionarlo.

Para aclarar, acudamos por ahora al diccionario de la Real Academia Española, que contiene esta definición:

Odio: Antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.

Supongo que eso servirá como referencia, porque honestamente no tengo ni idea de cómo se define legalmente un sentimiento o pensamiento (y ni hablar de la sanción; por eso las leyes preexistentes se enfocan en conductas que pueden o no ser manifestación del odio).

 

¿Qué obligaciones generales nos impone esta Ley?

 

En términos generales, la Ley contra el odio impone a todas las personas estas obligaciones:

  • Promover una cultura y valores de paz, diversidad, tolerancia, igualdad, respeto mutuo y convivencia solidaria.
  • Realizar acciones educativas, culturales, sociales, deportivas, artísticas, recreativas y comunicacionales, dirigidas a la promoción de la cultura de paz, tolerancia, respeto, pluralismo y diversidad.
  • Participar de forma directa y protagónica en la construcción de la paz y la convivencia solidaria, entre otras, en la formulación, ejecución y control de las políticas públicas en esta materia.

Aunque esas obligaciones no se refieran expresamente al manejo de redes sociales o medios informáticos, al ser contempladas por la Ley para todos los ciudadanos, deben ser acatadas en todo ámbito de la vida ciudadana, incluido el digital; más aún en el caso de profesionales dedicados a la difusión en redes sociales.

 

La prohibición “legal” en redes sociales:

 

Como dije, la Ley contra el odio hace mención expresa a las redes sociales. Y básicamente la prohibición es de difusión de determinados mensajes, aquellos que:

“…promuevan la guerra o inciten al odio nacional, racial, étnico, religioso, político, social, ideológico, de género, orientación sexual, identidad de género, expresión de género y de cualquier otra naturaleza que constituya incitación a la discriminación, la intolerancia o la violencia…”. 

La verdad es que ese tipo de mensajes están prohibidos en los términos y condiciones de las distintas redes sociales, pero ahora la prohibición es expresa en nuestra legislación, incluyendo sanciones.

El asunto es determinar cuándo una publicación en redes sociales promueve conductas que ahí se señalan, o si son simplemente libre expresión del autor, sin ningún otro fin. Nada fácil.

 

Obligación para los administradores de redes sociales:

 

Según la Ley contra el odio:

Las personas jurídicas que administran las redes sociales y medios electrónicos (…) adoptarán las medidas adecuadas para prevenir la difusión de estos mensajes. A tal efecto, deberán retirar inmediatamente de su difusión cualquier propaganda o mensaje que la contravenga.

De esto, son varias las cosas que podemos decir:

1.- La obligación ahí establecida es sólo para las personas jurídicas que administran las redes sociales y medios electrónicos. Queda claro que -al menos esa norma en particular- no involucra a personas naturales (aunque estas no están exentas del todo, ya que tienen prohibición de publicar -y quizá mantener en línea- los tipos de mensajes ya descritos). El asunto es qué debe entenderse por administrador de una red social: ¿la empresa propietaria de la red social (Facebook, Twitter, Google, etc.)? ¿o la empresa que realice la administración de una cuenta en particular? ¿aplicaría a las agencias de social media?

2.- ¿Cuáles pudieran ser las medidas adecuadas para prevenir la difusión de los mensajes prohibidos?  La propia Ley enumera algunas:

  • La formación y capacitación educativa.
  • La difusión de valores y mensajes de concientización a través de los medios masivos de comunicación.
  • El desarrollo de acciones y programas de asistencia jurídica y social.
  • La atención psicoterapéutica y de otros cuidados a la salud.
  • Las demás que determine la Comisión para la Promoción y Garantía de la Convivencia Pacífica.

Las sanciones:

Lo primero que debe decirse es que cualquier persona puede ser sancionada con prisión de diez a veinte años por la mera publicación de cualquiera de los tipos de mensajes prohibidos. Ello sin perjuicio de la responsabilidad civil y disciplinaria por los daños causados.

Ahora, en el caso de las redes sociales y medios electrónicos si la difusión de los mensajes no es retirada dentro de las seis (6) horas siguientes a su publicación, la persona jurídica responsable será sancionada con multa desde cincuenta mil a cien mil unidades tributarias.

Lo curioso, y peligroso desde el punto de vista de las libertades, es la Ley admite el bloqueo de los portales en caso de que los mensajes prohibidos no sean retirados en el lapso establecido. Ello, sin perjuicio de la responsabilidad penal y civil a que hubiere lugar.

 

¿Y los mensajes ya publicados?

 

Nuestra legislación prohíbe la aplicación retroactiva de la ley, salvo ciertas ocasiones en que esta pueda resultar más beneficiosa; por lo que la Ley contra el odio no pudiera aplicarse a los mensajes publicados antes de la fecha de entrada en vigencia de dicha ley.

Lo delicado quizá sea mantener publicados en el tiempo esos mensajes previamente publicados (y que ahora están prohibidos). Cuestión que corresponderá analizar a los abogados especialistas en derecho penal.

 

En conclusión:

 

Ten cuidado con lo que publicas -o mantienes- en las redes sociales y demás medios informáticos, ya que sus propias condiciones de uso y la legislación en general (no solo la ley que aquí tratamos), protegen el derecho a la intimidad y honor de las personas.

Una mensaje con las características señaladas pudiera acarrear sanción por parte del Estado, el cierre de tu cuenta por la red social, o una demanda por parte del afectado. Y recuerda que por mensaje no solo debe entenderse el “post” o publicación como tal, también pueden ser considerados los comentarios que realices.

 


Si quieres ver mis otros post aquí en Blogueros de Venezuela, puedes hacer clic aquí. También puedes visitar mi web en: www.legalydigital.com o seguirme en las redes sociales como @legalydigital.

Acerca del bloguero

Celis Guevara Wazzan

Soy abogado, vendedor, emprendedor, esposo y papá. Apasionado por la tecnología y tratando siempre de mezclara con el Derecho. Me empeño en ser innovador en mi profesión, queriendo siempre presentar las cosas de una manera distinta y digerible. Me he desempeñado como asesor en Derecho Administrativo y Constitucional, Contrataciones Públicas, Marcas, Derecho aplicado a Internet, blogs y redes sociales, y aspectos legales relacionados con el emprendimiento.
Ahora coordino el proyecto @legalydigital que tiene por objeto asesorar y apoyar en los aspectos legales que impactan el mundo digital.

  • Juancho Medina Marketing Digit

    Excelente post y análisis. Lo cierto es, que como todo, ellos dejan vacíos para llenarlos con lo que más les convenga

  • Wilfrido Ortega

    Muy buen análisis y en el momento oportuno

  • lisbelly cordova morales

    Simple y claro!! … Desde mi punto de vista no legal (porque no sé de leyes), la “Ley” contra el Odio, tiene muchos vacíos, lo que más me preocupa es el hecho de ¿Quien decide que es un mensaje de odio? ¿Como se determina la gravedad del odio del mensaje? ¿Como es que un único sector decide aplicar esta “ley”? y más allá de esto… se puede considerar “Ley”?

    Casualmente ayer leí un articulo muy bueno sobre el tema que vale la pena leer y me permito compartilo: http://prodavinci.com/2017/11/11/actualidad/todo-sobre-la-ley-contra-el-odio-por-juan-manuel-raffalli/

  • ¡Qué genial explicación! Me surgen muchas dudas: ¿lanzar puntas sin mencionar al agraviado es condenable dentro de esta ley? ¿usar el doble sentido, el humor negro, el sarcasmo y a sátira también?

    Tal vez no tengas la respuesta… pero siento que esta CENSURA (porque lo es) también generará muchas formas creativas de expresarse…

    Escribí mi opinión al respecto en mi blog: https://gordonesroo.com.ve/ley-contra-el-odio/

    Veamos qué pasa…

    • Las dudas son muchísimas Roosevelt… Ciertamente una ley como esa en m criterio intimida (o pretende intimidar) incluso preventivamente a quien escribe. Una cosa es que el afectado por algún escrito o publicación ejerza algún reclamo o acción contra el autor, y otra muy distinta es que el Estado se reserve el determinar e interpretar si una determinada publicación es o no manifestación de odio o susceptible de promoverlo…
      Leí tu post. Excelente!!!