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¿Llegó mi turno de emigrar?

mi turno de emigrar
Bloguero Ángela Tromp

¿Es mi turno de emigrar? Nos preguntamos muchos de los venezolanos en Venezuela.

Seamos de los que cree ciegamente en el potencial (de todo tipo) que tiene nuestro país, o sea de los que creen que todo esto se fue a la M…. con todo y gente.

 

Situación país

Empleos

Con toda esta locura que llamamos “Situación país” se hace cada día más difícil trabajar, producir, obtener los alimentos, y los insumos básicos para subsistir.

Eso no es un secreto para nadie.

Estamos los que somos auto empleado, trabajador independiente, dueños de pequeñas y hasta medianas empresas.

Que no contamos con la seguridad de un quince y ultimo, para medio cubrir las necesidades personales y familiares.

Están los que  con  pequeñas empresas, y la misma situación país cada día disminuye su fuerza de venta y producción.

Lo que conlleva a disminuir cada día las fuentes de empleo (que antes generaba) dado que tiene que despedir a uno o más trabajadores.

Producto del no poder cumplir con las exigencias laborales (sueldo y beneficios) que establece el gobierno de manera cambiante.

 

 

Salud

 

Por otro lado, tenemos las condiciones de salud en los hospitales  (la cual desde hace largos años deja mucho que desear en nuestro país).

Pero que en los últimos 5 años se ha vuelto más crítica.

El hecho de que no se consiguen medicamentos básicos, como antihipertensivos, esteroides, hipoglicemiantes, antidiarreicos,  y antibióticos por nombrar solo unos.

 

Seguridad

 

La inseguridad, latente en todos los rincones de Venezuela (tampoco es un secreto para nadie).

–Miento- SI parece ser algo inexistente para muchos adeptos al sistema que sostienen que no pasa nada.

Cuando colocamos un poco la lupa en que es  lo inseguro que tenemos; y resulta que es inseguridad personal, alimentaria, jurídica y de toda índole.

Actualmente  “se consiguen los alimentos” y lo coloco entre comillas, porque hay muchos sectores del país donde se consiguen, pero a qué precio, es el asunto.

Aunque los veamos en los anaqueles, para muchos se hace realmente inaccesible.

 

De las crisis las oportunidades

 

También están los  emprendedores que han decidido cambiar el modelo tradicional de un negocio físico, donde se tenga la necesidad de tener  empleados, por emprendimientos un poco más informales.

 

Tomando así su oportunidad ante la crisis.

 

Como lo son los bazares (que están muy de moda) donde diseñadores, artesanos  y cualquier otra clase de iniciativa (tipo oficio) es exhibida y atendida por sus propios creadores.

Pero que dado el propio sistema donde se desarrolla, se vuelve parte de la economía informal.

Lo que a su vez no representa dividendos para el sistema de recaudación del gobierno.

 

 

¿Está todo lo que no hay aquí, en otro lugar?

 

En fin, todos los escenarios antes planteados, nos hacen pensar –en primera instancia-  salir a buscar todo lo que no hay aquí, en otro lugar.

¡Perooo! surge el siguiente pensamiento, ¿A qué país me voy?.

Al comparar situaciones, geografía, gentilicio caemos en cuenta que ningún país es como Venezuela.

 

En Colombia la guerrilla y el narcotráfico, En Brasil los Garimpeiros.

Ecuador, Chile, buenas opciones, pero mucho frio (aunque ecuador tiene otras zonas más calientes)

¿Ingresos en dólares? Suena bien pero su tendencia política, no es muy admirable (y menos en nuestro caso).

¿Perú? Se vislumbra bien y aparte ahora ha manifestado un apoyo bastante amplio a los ciudadanos Venezolanos.

¿Argentina? No está muy bien económicamente y no termina de salir de su propios caos.

Y así vamos analizando (o buscándole peros) a las diferentes opciones que hay en Latinoamérica, y el mundo, para terminar concluyendo una vez más que no hay como Venezuela.

 

Vuelves a replantearte, ¿De verdad me quiero ir? ¿Lo he dado todo por mi país?

 

Así que volvemos a agarrar todo el valor e inspiración del mundo y continuamos en nuestro emprendimiento.

O iniciamos algún otro proyecto, con otra perspectiva, y con muchas más ganas que el anterior.

Sigues superando obstáculos, evolucionas un poco más, haces lo que te corresponde como ciudadano para ayudar a mejorar la situación política de nuestro país (trabajasvotas, firmas, refirmas, no votas, etc.)

 

Todo esto inspirado en aquella frase de “a Dios rogando y con el mazo dando”.

Un día amaneces con la fe y el optimismo convencida que queda muy poco para salir de este régimen.

Pero dos días después la realidad país te lleva a una especia de desesperanza de la que sales rápidamente porque…

 

…No hay tiempo para deprimirse es tiempo de actuar.

 

De pronto te das cuenta que han pasado 9 meses de tu vida, en exactamente el mismo punto, ya mantenerte aunque sea en el mismo punto es ganancia.

Y entonces te surgen nuevas interrogantes: ¿Realmente esto es vivir? ¿Vivimos o sobrevivimos?

¿He aprovechado lo suficiente la crisis actual como para avanzar?

¿Voy de acuerdo a los que esperaba vivir y tener para este momento de mi vida?

 

 Más allá de la constituyente

 

Supongamos que  NO se instala el “proceso constituyentista mesmoo” y finalmente el gobierno acepta salir e ir a elecciones inmediata, de todos los cargos que ya sabemos están vencidos, más las elecciones presidenciales

Se podría decir que está resuelto el problema?

 

 Los venezolanos una especie única

 

Nadie tiene la capacidad de adaptación que tenemos nosotros como sociedad.

La calidad humana, rasgos físicos muy particulares (no nos parecemos a la mayoría de los rasgos fenotípicos de Latinoamérica)

Y sobre todo el sentido del humor y consumismo.

 

Lo que pudiera hacer que nuevamente (como otras veces ha sucedido) los capitales extranjeros quieran invertir en Venezuela

Ayudando  drásticamente a restaurar la economía.

En ese mejor escenario, seguiríamos motivados echándole pichón! Pero seguimos teniendo un grado de inseguridad bastante alto  que enfrentar.

 

 

 

…y cómo huir cuando no quedan  islas para naufragar  al país donde los sabios se retiran
del agravio de buscar…**

 

 

 

Sabemos que no es fácil irse, pero tampoco es fácil quedarse, eso nos hace preguntarnos  ¿Qué tantos años más viviremos así en Venezuela?

 

Por otro lado

No irte no es quedarte…

 

Lo que hace necesario precisar, cuál sería la búsqueda fuera de estas latitudes.

Es decir  saber exactamente cual fuese mi objetivo específico al abandonar mi tierra.

Y si la mejor decisión es quedarse, hacerlo teniendo la mente y el espíritu aquí.

Soy de las que cree (aun en la actualidad) que si todos abandonamos el barco quien luchara por Venezuela.

 

La mayoría de mis amigos, compañeros de promoción y muchos familiares   comenzaron ese proceso hace unos 10 años atrás de manera continua hasta la actualidad.

Ellos probablemente vieron un panorama futuro (peor que el actual) que yo tal vez en mi “optimismo por Venezuela” no he logrado ver del todo.

También es cierto que viendo tantas personas sensatas, instruidas, con vivencias de mundo y cultura emigrar.

Hace replantear la pregunta ¿Y seré yo que aún no lo veo? ¿Estaré loca por quedarme?

 

Cada situación es distinta, y siempre se justificara de acuerdo a donde se esté el irse o quedarse.

Pero ¿Hasta qué punto estaremos sacrificando vida? Será que si es posible volver a vivir (en el sentido pleno de disfrutar la vida) en Venezuela?

Hay muchas opciones aun para generar ingresos en Bs F u otras divisas, estando en nuestro país.

 

Pero más allá de lo económico, la calidad de vida y la auto realización ¿Es posible en Venezuela? ¿Cuantos años pasaran para tener esa evolución como sociedad?

 

Total que, viviendo en el país de las oportunidades, ¿Llego mi hora de emigrar?

 

Tú, ¿Qué opinas?

 

 

 

** Frase de peces de Ciudad de Sabina

Acerca del bloguero

Ángela Tromp

Médico, intensa y rebelde, amo leer, la ropa, los zapatos, y la comida , mi lema: "saludable y no tan fitness" en mi blog personal escribo de la moda y lo que te acomoda, anécdotas de mujeres de 30 y tips de salud, y por acá escribo de temas variados

  • ¡Qué buen post!

    Sin duda hay mucho que analizar… Yo opino:

    El que le echa bolas aquí, le echa bolas donde sea. ¡Hay que dejar el miedo! Para mí es una simple cuestión de dinero: no lo tengo para poder irme. Pero no lo pensaría dos veces.

    Qué buen tema. Por allí en mi blog viene algo similar… un poco más satírico, tú sabes… pero aborda más o menos el tema…

    • Angela

      Gracias por tu aporte Roos, es bienvenido! Pienso igual que tu en esa parte, cuando uno le echa pichón no le teme al trabajo, y se las ingenia, en otras áreas complementarias, también.. Le va bien donde sea!

      Y bueno por ahora sigo en mi dilema personal, aunque la balanza cada vez mas inclinada a que es mi turno de emigrar!

      Tengo otros preparados por ahí, con temática similar

  • Escribí algo que tiene que ver con el tema… ¡que lo disfruten! https://gordonesroo.com.ve/manual-para-ser-un-buen-venezolano-en-el-exterior/