Mala fama: el venezolano es flojo

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MALA FAMA
MALA FAMA

“El venezolano es flojo”; durante años, es probablemente, la mayor consigna de la mala fama acreditada a nuestra gente; no obstante, quiero compartir a otro nivel, mi derecho de réplica de lo que considero ha sido, una expresión general y despectiva, muy alejada de la realidad.

 

Crea mala fama y acuéstate a dormir

Por más que busqué, no encontré registros serios del origen de la mala fama hacia nuestro gentilicio; pero definitivamente, alguien se acostó a dormir, y permitió que esta referencia se extendiera por el mundo. ¿Quién fue?, ¿Por qué?, es irrelevante averiguarlo; ahora bien; muchos como yo, estamos decididos a divulgar, que la mala fama del venezolano es sólo un mito.

 

Generalizar todo

Si existe una cualidad nociva en la manera en que nos expresamos, es la capacidad de generalizar.

“Todo el mundo raspó el examen”, “nadie fue al trabajo”, “todos llegaron tarde”, “las mujeres son todas iguales y los hombres son todos unos infieles”; parece que, metemos al mundo en un solo saco, sin aplicar relatividad y sin hacer excepciones; ahora bien, esto es algo que debe ser corregido.

 

El venezolano es flojo

Más allá de nuestras fronteras es habitual escuchar que las jornadas laborales pueden oscilar entre 10 y 12 horas.

Y los venezolanos ¿cuántas horas trabajan?…respuesta: 8 horas… ¡Ves, son flojos!

A ver, a ver…. ¿Eres más trabajador porque te ocupes más horas que otros? ;

                     ¿Es flojo respecto a otro, alguien que en menos horas sea más eficiente?

¡Ah, no, ya sé! Lo que pasa más allá de nuestra frontera, es que no les han explicado, de que sí trabajamos de 10 a 12 horas.

Lo que sucede, es que las otras 4 horas o más, te las consumes en el viaje de ida y vuelta del trabajo, en la hora de almuerzo a la que renuncias para continuar laborando, en todas las llamadas telefónicas o atención a clientes vía redes sociales, entre otras más; pero normalmente ese tiempo no se computa en el cálculo de la jornada efectiva laboral.

Ahora bien, te voy a contar mi versión de la historia…

 

La mala fama y el venezolano que yo conozco

“Mala Fama”. Gramaticalmente contiene un adjetivo calificativo contrario a “Bueno”.

Si para usted es malo, levantarse muy temprano, hablar con un perfecto extraño en la calle, atender visitas en su casa o ver muchos extranjeros en su país; entonces, acepto ser una venezolana con mala fama; porque, sea en el pueblito más recóndito del interior del país o en la agitada cuidad capitalina, el venezolano que conozco tiene fama de:

 

Esforzado

1. Madrugador: desde niños pequeños (en brazos) a gente mayor; a partir de las 4am, inicia una maratón (desayuno, aseo, vestirse, unos al colegio y los demás al trabajo). Muchísimos salimos de casa, cada quien a lo suyo, cuando aún el sol no ha salido y volvemos para dar el beso de buenas noches.

2. Luchador: aunque el venezolano habla “hasta por los codos”; su mente y sus manos, siempre están trabajando; no se rinde, algo se inventa y resuelve; siempre piensa en un negocio, en la forma de avanzar; y

3. Soñador: el venezolano en su ADN tiene la palabra “aspiraciones”; cada quien lo configura bajo su personalidad, actitud, entorno social y económico; pero categóricamente, siempre sueña con tener o alcanzar algo.

 

Cordial

1. Amigable: somos un país, donde el común denominador, es que en cualquier sitio donde estés, puedes entablar una conversación con un extraño. ¿Qué?, ¿Con cualquier extraño? SÍ.

¿De qué hablan?: sobre la cola, el chiste del programa FULLCHOLA, te ríes de algo que viste por la ventana, de cualquier cosa que te provoque, hasta quejarte del pasaje con el chofer. Definitivamente, tenemos conciencia colectiva…somos sociables; pero, ¿y la inseguridad?…aunque es otro tema, no nos quita lo amigable.

2. Hospedador: Las visitas en casa; bueno voy a ser franca (a mí no me gustan mucho); pero vaya que el venezolano común en cualquier estado, siempre le encanta tener visitas…y los atiende, los consiente, quieren tenerte por horas y por días en medio de ellos y de seguro saldrás con unos kilos de más.

¿No estás convencido?…te lo voy a explicar…

 

Mala fama destacada

Muchos post, noticias o comentarios, resaltan la mala fama de la que hablamos, informando en primera plana, situaciones como que: “un venezolano robó», y aunque a muchos les encanta dar mayor peso a esos “titulares” y se hacen eco de ellos; existen  otros buscan difundir todo lo bueno que el verdadero venezolano está haciendo en su país y en el mundo.

Ejemplo de ello, son los miles de emprendedores, con sus negocios emergentes que impactan positivamente en el PIB de cada país, generando nuevas plazas de empleo; o trabajando duro bajo dependencia porque el resultado del trabajo del verdadero venezolano, es bueno; ya que, aprendimos a trabajar con las uñas, entonces, cuando llegas a un país donde tienes más recursos a tu disposición, terminas siendo eficaz, eficiente y superior al trabajador promedio.

 

Verdadero y falso

No vamos a escribir mentiras, ¡ok!..¿para qué?

Sí, existen venezolanos que se han encargado de sumar “una raya al tigre” en cuanto a mala fama se refiere; pero, ¡te voy a dar mi opinión al respecto!

Ese tipo de persona no representa el venezolano modelo (el auténtico), sino que es una versión circunstancial que ha renunciado por “X” o “Y” razón a su conciencia nativa moral o ética, para priorizar su supervivencia a toda costa; justificarlo o no, tampoco es parte del propósito de esta entrada.

Ciertamente, estas cosas siempre sucedes; “Nunca falta alguien así” o “pasa en las mejores familias”, son algunas frases que nos recuerdan que las excepciones a las reglas existen y cuando hablamos de personas, mucho más; por otro lado, lo que es totalmente falso, es que todos los venezolanos somos iguales a un venezolano ocasional mala conducta.

De la misma manera que argumenté que «la música cristiana no existe»; afirmo que el venezolano flojo tampoco existe; por lo menos como argumento general, no. La flojera no tiene nacionalidad, hay gente floja y hay gente esforzada, y lo hay en Venezuela y cualquier parte del mundo.

 

Venezuela: El país de todos

Un lugar, que se caracteriza por la diversidad cultural y étnica, ese es Venezuela (El país de todos).

¡Es que, de verdad!, aquí nos acostumbramos a que en las amistades no faltaba un colombiano; íbamos a las peluquerías de los dominicanos; le compramos la charcutería a los portugueses, los zapatos a los árabes o italianos y la ropa a los ecuatorianos o peruanos; para luego contar historias con los vecinos españoles.

De toda esa socialización, abrazamos a todos, cada quién se vino de su país natal huyendo a la situación social, política y económica que le tocó vivir y a nosotros no nos importó; por consiguiente, Venezuela se convirtió en el país de todos, pero cuyos ciudadanos ahora nadie quiere en otros países.

Finalmente, aplaudo a los valientes nuestros que están afuera “haciendo de todo lo honesto” para sobrevivir; reconozco a los que seguimos aquí luchando con la esperanza de tener un país mejor y este post es para decir un “basta” a la mala fama acreditada; ¡hay muchas más cosas buenas que hablar de este país y su gente!, lo crean o no.

Y tú ,¿Qué opinas?