Si te he visto, no me acuerdo

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Si te he visto no me acuerdo
si te he visto no me acuerdo

«Se acabó lo que se daba»; el 2020 está por terminar y con la fama de memoria corta que se tiene en Latinoamérica respecto a todo lo desfavorable, con seguridad en unos años se escuchará: «2020 si te he visto, no me acuerdo».

y ¿quién lo quiere recordar?. ¡Yo sí! ¿y tú?

Este Post

Este por ser el último post del año, no será un artículo de opinión más; me limitaré a los hechos, sin juzgar nada, con una que otra rima colada; pero antes…

No te he visto pero te agradezco

No aspiraba seguidores, ni lectores; pero me han seguido y me leen por centenas en todas mis redes y comunidades. Eso es más de lo que pude imaginar o aspirar (seguiré sin esperar nada).

Este proyecto que sólo tiene 6 meses iniciado, era un viaje en solitario (un escape en letras), como mi diario personal sin candado usando la web como un pendrive gigante.

¡No!, no es justo que haga como que «si te he visto, no me acuerdo«. Les doy las gracias por acompañarme en el viaje muchas veces en anonimato con sus lecturas, con sus «me gusta», con sus click sobre las publicaciones y quiero cerrar el año dejando un rastro por allí de lo que ví, que no salía en las noticias y que mañana se olvidará.

De repente ustedes también vieron algo igual, parecido o hasta diferente.

He visto la inseguridad

Empresas que apostaban a un 2020 exitoso, dieron de baja a sus proyectos y empleados. Unos cerraron y otros siguen remando.

Las calles más que nunca están resguardadas por fuerzas del orden, pero no están más seguras. Se volvieron tan inseguras, que nos dieron casa por cárcel; la razón: un enemigo invisible.

Un enemigo que nadie ha visto

Quedará para la historia como un agente mortal parece ser pensante, porque su mortalidad distingue entre semanas flexibles,radicales y festividades; entre centros comerciales, peluquerías, escuelas, mercados, iglesias, teatros y calles.

El negocio redondo

He visto como los negocios siguen siendo negocios; cuando una página marca los precios de los bienes y servicios y otra página lo desplaza o como un ente financiero oficial compite en monedas que no son de su curso legal. Ya no sabes que es legal y que oficial; pero, ¿a quién le importa?. ¡Algo nunca antes visto!.

Los niños dejaron de vacunarse por lo altos costos de las vacunas, pero emergió una vacuna en las calles donde hay comercio.(Ahí te lo dejo)

Ví lo ilícito hacerse invisible ante los ojos de los que se suponen son garantes del cumplimiento de la ley.

Bancos Ambulantes

Más que visto, lo he vivido;que para retirar tus fondos del banco, tengas un monto ridículo asignado y controlado que sólo alcanza para el pasaje diario.

Por otro lado, el transporte público se convirtió en banco ambulante, donde se intercambian monedas con más altas comisiones que los bancos convencionales; y no te queda de otra porque requieres el efectivo y el alza del pasaje ya no depende de aprobaciones oficiales. Lo pagas o caminas hasta tu casa.

Cuestión de Dinero

Disponer de dinero no garantiza que compres; tener un comercio no garantiza que vendas.

Si el dinero es electrónico, falla la comunicación o se va la luz, «Señores no hay sistema» y si es en efectivo, nadie tiene vuelto, ni sencillo, entonces el comprador sale con las manos vacías y el vendedor con una venta menos (pero eso no le aflige).

He visto como un refresco tiene no un precio, sino 3, ¿A quién beneficia esto? ¿al comercio o al cliente?

El cuello de los ladrones se emblanqueció más, porque he visto despojos hechos por personas de condición social alta y sin el uso de armas; mientras los robos también continúan en los otros estratos.

Tesoro a la vista

La basura de unos ahora más que nunca es el tesoro de otros; mientras al otro lado de la ciudad, hay café que se paga casi con pepitas de oro.

He sido testigo de personas que se quejan del hambre y a su vez invierten lo que tienen en mantener prioritariamente su imagen.

La familia sigue siendo un tesoro invaluable.

Ví como la muerte visitó a unos y la vida se materializó en otros hogares; también como hasta con tapabocas, parejas se decían «Sí, acepto» y se casaban y como relaciones de años se disolvieron, mientras otros siguen resistiendo.

La Fe también es un tesoro preciado. La vi menguar pero también acrecentar.

Otro Mundo (lo he visto)

He visto como se inicia un año bebiendo agua sin filtrar                                                                                                                                    que fluye pura de una montaña                                                                                                                                                                      y como se puede vivir el día a día                                                                                                                                                                  sin tecnología, inclusive sin luz,                                                                                                                                                                         la leña, entre animales de granja                                                                                                                                                                    y comiendo de lo que siembras,                                                                                                                                                               mientras los lugareños de un recóndito destino                                                                                                                                              te siguen viendo como un «millonario citadino».

He visto como mientras la ciudad es arrasada                                                                                                                                                 por la ola de una moneda en auge,                                                                                                                                                                en otro lugar llaman a esa moneda «Dolores»                                                                                                                                                  y más les interesa que le paguen con sacos de granos de café.

Ví todo esto y más; al final sólo sé que no he visto nada, hay mucho más por ver, por leer, por aprender, para reírnos, para crecer, para ser mejores, preparémonos para ver con fe, llegar un nuevo año.

¡Feliz 2021!