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Yogur griego, ¿parte de la moda fitness?

Bloguero Ángela Tromp

Muchos de nosotros hemos leído, escuchado hablar, o visto por allí, alguna publicación fitness  o “no tan fitnesss” recomendando el yogur (o yogurt) griego como una panacea para bajar de peso, ganar músculo, entre otras cosas, ¿pero son ciertos todos esos beneficios? ¿O es tan solo otra propaganda de la “moda fitness” que sigue envolviendo a nuestra comunidad?

Pues les cuento, que aunque no es la panacea, como algunos medios lo hacen ver, sí es cierto que es un alimento con muchísimas propiedades para sacarle el jugo.

El yogur griego, cuyas primeras preparaciones se dieron a conocer en Grecia (y de allí deriva su nombre) es, un yogur más concentrado, ya que para su preparación, se descarta gran parte del suero que compone la leche, haciendo que quede una mezcla cremosa, y a su vez con mayor concentración de probióticos, calcio, proteínas de la leche, y una menor concentración de carbohidratos y sodio, lo que lo hace un alimento maravilloso.

Usualmente el sabor es bastante fuerte, mucho más acentuado que el yogur común que conocemos, pero dado el auge que ha tenido en el mercado, muchas marcas han sacado versiones menos concentradas llamadas soft (por ser más suaves) y algunos  hasta les han incluido sabores distintos para una mejor experiencia de consumo.

¿Qué NO ES CIERTO?

Que por el sólo hecho de consumirlo vas a bajar de peso, ganar masa muscular, ¡o curar la osteoporosis!

¿Qué SI ES CIERTO?

Ayuda a mejorar y mantener la flora intestinal, por lo que: modula el tránsito intestinal, mejora la digestión y el estreñimiento.

Es buena fuente de calcio

Es buena fuente de proteína con alto valor biológico (es decir las proteínas que nuestro organismo utiliza mejor).

¿En qué casos LO RECOMIENDO?

  • Usar de preferencia la versión natural del yogur griego, y evitar los saborizados.
  • Como sustituto de la mayonesa (en todas las preparaciones donde se use, como en cremas, dips, ensaladas, etc.).
  • Como merienda o comida pre o post-entrenamiento, en las personas que tienen régimen de ejercicio regular, por su alta contenido protéico.
  • Como merienda regular en cualquier persona, que no tenga contraindicado los lácteos, puede ser solo, o acompañado de cereales y/o frutas.
  • Como base para algún preparado tipo smoothie, ya que ayuda a mejorar la consistencia y sabor del mismo.
  • Como fuente de prebiótico, para evitar infecciones del tracto genital e intestinal frecuentes (sobre todo las mujeres).

Recuerda compartir si te gustó la entrada, y déjame tu comentario para futuros artículos.

¡Saludos!

Acerca del bloguero

Ángela Tromp

Médico, intensa y rebelde, amo leer, la ropa, los zapatos, y la comida , mi lema: “saludable y no tan fitness” en mi blog personal escribo de la moda y lo que te acomoda, anécdotas de mujeres de 30 y tips de salud, y por acá escribo de temas variados